Por Gustavo Pozos | 24 de junio 2025
Después de las elecciones del pasado 1 de junio para elegir a los nuevos ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), me surge la duda: ¿Realmente fueron democráticas o simplemente una simulación del gobierno federal para hacer creer a la ciudadanía que no son “iguales” a los gobiernos anteriores?
Una elección en la que solo votó aproximadamente el 10% del padrón electoral demuestra que la gran mayoría ya no cree en “cuentos de hadas” ni en supuestos “apóstoles de la democracia”. Con la repartición de “acordeones” (guías electorales) para influir en la decisión de los votantes —o más bien para indicarles por quién votar—, queda claro que pocos conocían a los candidatos o, peor aún, ignoramos cómo funciona el Poder Judicial en este país.
Entre los resultados electorales, destacó el nombre de Hugo Aguilar Ortiz, quien obtuvo alrededor de seis millones de votos y será el nuevo presidente de la SCJN. Pero, ¿quién es Hugo Aguilar Ortiz y por qué muchos lo comparan con Benito Juárez?
Nació el 1 de abril de 1973 en San Agustín Tlacotepec, Oaxaca, un municipio con poco más de 1,000 habitantes (de acuerdo con el INEGI). Es de origen mixteco, abogado egresado de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO) y tiene una maestría en Derecho Constitucional. Se ha dedicado principalmente a defender a comunidades indígenas. Entre 1996 y 2010, fue representante legal de más de 25 comunidades originarias en su estado y asesor jurídico del EZLN durante las negociaciones con el gobierno en 1996. Aunque el movimiento zapatista siempre fue afín a la izquierda y rompió con López Obrador, sus vínculos con el zapatismo no fueron relevantes en su campaña, la cual se centró en captar el voto oficialista.
¿PROFETA EN SU TIERRA?
Para muchas personas del sur del país, especialmente de las comunidades indígenas que Aguilar representó, su designación como ministro no ha sido bien recibida. Algunos no se sienten representados, mientras que otros grupos están indignados.
En una entrevista para la revista Proceso (4 de junio), Joaquín Galván —activista mixe— mencionó que, aunque Aguilar tuvo una trayectoria como defensor indígena, todo cambió cuando se incorporó al gobierno de Gabino Cué (exgobernador de Oaxaca) y luego al federal con AMLO. Según Galván, desde 2018, Aguilar fungió como coordinador de Derechos Indígenas en el INPI (Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas), donde legitimó despojos de tierras e impulsó megaproyectos como el Tren Maya y el Corredor Interoceánico.
Esta declaración fue respaldada por Mario Quintero, miembro de la Asamblea de Pueblos Indígenas del Istmo en Defensa de la Tierra (APIIDTT), quien acusó a Aguilar de “burocratizar el despojo” mediante consultas “fast track” que nunca fueron libres, sino impuestas con “consentimiento forzado” de las autoridades.
Además, Joaquín Galván denunció en redes sociales (cuenta @quinomixe) que Sandra Domínguez, una mujer indígena, acusó de acoso sexual en chats institucionales al coordinador de plazas del INPI. Según Galván, el equipo jurídico del INPI —encabezado por Aguilar— envió a un abogado a ofrecerle un “cheque en blanco” a cambio de su silencio. Sandra rechazó el soborno y exigió la destitución de Rolando Vázquez Pérez, jefe de plazas del INPI.
Sandra Domínguez y su esposo, Alexander Hernández, desaparecieron el 4 de octubre de 2024 y sus cuerpos fueron hallados en una fosa clandestina en Santiago Sochiapan, Veracruz, en abril de este año.
Para muchos indígenas, la designación de Aguilar es preocupante, pues ha demostrado estar del lado oficialista en los megaproyectos. ¿Será imparcial en casos donde estén en juego los intereses del gobierno? Si bien es un logro que, después de 167 años, un indígena ocupe un puesto en la SCJN, esto no garantiza que mantenga sus ideales.
No podemos romantizar la idea de que Hugo Aguilar será el nuevo Benito Juárez, pues lleva años representando los intereses del Estado. ¿Qué pasaría si una demanda contra el Tren Maya llega a la Corte? Aguilar participó en las consultas indígenas de esos proyectos y es donde se asoma la suspicaz pregunta obligada; ¿sería juez y parte?
Muchos creen que Morena se aprovechó de sectores vulnerables para legitimarse en el poder. Personalmente, espero que Hugo Aguilar actúe con imparcialidad, que no olvide sus orígenes y que no le ocurra lo mismo que a Juárez: el “humilde pastorcito indígena” que llegó a la presidencia y pronto dejó de serlo.
Ojalá que, por primera vez, la SCJN actúe con autonomía y que esta elección no haya sido una simulación para tener ministros afines al partido en el poder.