jueves , 5 marzo 2026
Interior de un camión urbano de Tepatitlán Foto: Kiosco Informativo

Tarifazo en Jalisco. Cuando se gobierna, la indignación desaparece | OPINIÓN

Por Rebeca Franco | 7 de febrero de 2026

Quienes vivimos de nuestro trabajo y usamos el camión todos los días sabemos perfectamente qué significa un aumento al transporte público. No hablamos de lujos, hablamos de llegar a la chamba, a la escuela, al hospital. Por eso el aumento a la tarifa en Jalisco no es un tema técnico ni administrativo, es una decisión política que golpea directamente a la clase trabajadora. Menos dinero para comida, renta o medicinas.

Aunque el discurso oficial intenta minimizarlo, la verdad es otra: la tarifa real del transporte fue aprobada en 14 pesos. Decir que “solo” se pagarán 11 pesos es engañoso, porque ese monto depende de cumplir condiciones impuestas por el propio gobierno estatal. El tarifazo existe y está documentado.

Imagen 1

La tarjeta naranja: si no la tienes, pagas más

El nuevo esquema obliga a usar la llamada Tarjeta Naranja (Tarjeta Única) para no pagar la tarifa completa. En la práctica, esto significa que quien no la tenga paga más. Así de simple y así de injusto.

Pero el problema no termina ahí. La tarjeta está operada por Broxel, una institución financiera con múltiples señalamientos y malas evaluaciones por la CONDUSEF; encima, el contrato del Gobierno Estatal con Broxel establece que la empresa recibirá aproximadamente $5.45 por cada tarjeta activa al mes, pagados con dinero público, lo que representa un alto costo recurrente al erario.

Adicionalmente, según la información oficial de Broxel, la empresa cobra distintos cargos por servicios financieros, algunos de los cuales pueden repercutir en quienes usen la tarjeta para recargar o manejar su dinero:

Tabla 1

Comisiones Broxel México
Reposición de tarjeta$150 + IVA
Aclaración improcedente$250 + IVA
SPEI (Transferencia interbancaria)$8
Transferencia de remesa$79
Ingresar dinero en comerciosDe $8 a $17

Tabla 1. Tabla de elaboración propia con información recuperada de https://broxel.com/comisiones

Además de los cargos económicos, para obtener la tarjeta se solicita información sensible, por ejemplo, datos personales e identificación como lugar y fecha de nacimiento, sexo, estado civil, RFC, CURP, domicilio, identificación, firma autógrafa y electrónica, así como información sobre familiares, beneficiarios, intermediarios y otros terceros; datos electrónicos como correo electrónico; número telefónico fijo y/o móvil, geolocalización y hasta videograbación; datos patrimoniales como historial de pagos, créditos, cuentas, inversiones, depósitos a la vista o a plazo, entre muchos otros.

Pero no hay claridad suficiente sobre cómo se resguardan esos datos, cuánto tiempo se conservan ni por qué se pueden trasferir a sus socios comerciales. Esto no es menor. La movilidad diaria se convierte en un negocio financiero y nuestra información pasa a manos de una empresa privada sin que exista un consentimiento verdaderamente libre ni informado.

El transporte público es un servicio público esencial, no un producto bancario. Condicionar su costo a una tarjeta operada por una financiera mal evaluada es convertir un derecho en un privilegio y es abusivo.

A la clase trabajadora no solo nos obligan a usar una tarjeta para movernos. Nos exponen a cargos adicionales, nos obligan a relacionarnos con una empresa privada y nos piden entregar información personal confidencial.

Esto afecta directamente a personas trabajadoras con empleos precarios, a quienes cambian de ruta, a quienes viven en la periferia, a personas adultas mayores y a quienes no tienen tiempo ni recursos para adaptarse a un trámite más.

https://tarjetaunica.jalisco.gob.mx

Prometieron no subir la tarifa y lo hicieron

Durante la campaña, el Gobernador de Jalisco prometió que no habría aumento al transporte público. Hoy esa promesa está rota. No importa cómo lo expliquen, la realidad es que mintieron.

Cuando se gobierna, las palabras importan porque la clase trabajadora no vive de discursos, vive de su salario. Y cuando se incumplen, se pierde la confianza en consecuencia, pues terminaron encareciendo la movilidad diaria de quienes menos tienen.

La respuesta ciudadana fue clara y masiva: queremos consulta

Ante la imposición, la ciudadanía respondió organizándose. Las firmas para exigir el referéndum no solo se recabaron, sino que superaron por mucho el mínimo que marca la ley. Eso no ocurre por manipulación ni porque sí. Ocurre cuando el hartazgo es real.

El referéndum no es un capricho, es un mecanismo de participación ciudadana y popular reconocido en la Ley del Sistema de Participación Ciudadana y Popular para la Gobernanza del Estado de Jalisco, para permitir a la población someter a votación decisiones tomadas por el Ejecutivo del Estado –el Congreso y los municipios– que impactan de manera directa en la vida cotidiana, como el aumento al transporte público.

Este mecanismo, como derecho, existe justamente para cuando el gobierno impone decisiones sin consenso. Y se activó porque miles de personas coincidimos en algo, el tarifazo no debió aprobarse sin consultarnos, sin escuchar a quienes todos los días usamos el transporte público.

La cantidad de firmas recabadas demuestra que el rechazo es real, amplio y socialmente transversal. No es un pleito partidista. Es una respuesta legítima de quienes usamos el camión todos los días y no fuimos tomados en cuenta.

La incongruencia de Movimiento Ciudadano: doble discurso evidente

El cinismo político queda al descubierto cuando se compara Jalisco con Veracruz. Movimiento Ciudadano y Luis Carbonell de la Hoz, Coordinador Estatal del partido en Veracruz, calificó el incremento como arbitrario, al considerar que el ajuste es un “golpe a la economía” y los “aumentos no reflejan una mejora en el servicio”. Incluso anunciaron acciones legales, un amparo con respaldo de su dirigente nacional, Jorge Álvarez Máynez.

Pero en Jalisco, donde MC gobierna, guardan silencio. No hay defensa del usuario, no hay autocrítica, no hay indignación. Aquí se hacen los sordos.

El mensaje es claro. La clase trabajadora solo importa cuando sirve para atacar a otros gobiernos. Cuando el aumento lo autoriza su propio partido, la indignación desaparece.

https://www.instagram.com/p/DUCk4CCDR02

No es partidismo, es sobrevivir

Esto no es ideología ni pleito partidista. Para quienes vivimos al día, este aumento no es un debate abstracto, es una carga más. Es tiempo extra trabajando para pagar traslados. Es menos dinero para la casa.

El tarifazo en Jalisco confirma lo de siempre: las decisiones se siguen tomando desde arriba y las consecuencias siempre caen abajo. Y por eso la gente se organiza, protesta, firma y exige decidir.

No pedimos favores. Exigimos que no nos sigan cobrando los errores y las incongruencias de quienes gobiernan. Que no nos sigan cargando la cuenta a los mismos de siempre.

Toca movernos

Yo uso el transporte público todos los días. Yo sé lo que cuesta ganarse el dinero, por eso no me voy a quedar callada frente al tarifazo en Jalisco.

No es un aumento abstracto. Me pega a mí, a mi familia y a miles que vivimos de nuestro trabajo. Cada peso extra es tiempo de vida, es comida que falta, es estrés que se acumula. Y eso no lo decidió la gente, lo decidieron desde arriba.

Por eso hago un llamado claro desde donde estoy –a las y los trabajadores que todos los días toman el camión para ir a la chamba, a estudiantes que pagan demasiado por moverse, a madres, padres y cuidadoras que cargan con todo, a personas adultas mayores que pagan más por lo mismo– no nos quedemos quietos.

Ya demostramos que sí sabemos organizarnos. Las firmas se juntaron y se superaron. Ahora toca defender lo que ya construimos y no dejar que nos ignoren otra vez.

Yo voy a acompañar las movilizaciones. Yo voy a defender el referéndum. Yo voy a seguir señalando el doble discurso. No porque me guste protestar, sino porque no me alcanza para quedarme sentada.

Fuentes:

Check Also

Reconocen a operador del transporte público de Tepa, como «Conductor Modelo»

Staff Kiosco Informativo | 28 de febrero de 2026 Tepatitlán de Morelos, Jalisco.— La constancia, …