Staff Kiosco Informativo I 29 de junio de 2026
Tepatitlán de Morelos.- La gentrificación ya no es un fenómeno exclusivo de las grandes ciudades. Para estudiantes de la licenciatura de Diseño Gráfico de la Universidad Nueva Ciencia en Tepatitlán, sus efectos comienzan a hacerse visibles en el municipio y, desde el diseño, consideran que es posible impulsar estrategias para proteger la identidad local, preservar el patrimonio cultural y generar conciencia social antes de que el problema se profundice.
Esa fue una de las principales conclusiones de un taller impartido por Héctor Hugo García Zagón, maestro en Gestión Social del Hábitat por el ITESO, coordinador del área de Teoría e Historia de esa universidad y diseñador especializado en cartelismo, cuyos trabajos han sido exhibidos en más de 20 países.
Durante la actividad, realizada con alumnos de la Universidad Nueva Ciencia los participantes analizaron problemáticas urbanas del municipio y desarrollaron propuestas desde el diseño para visibilizarlas y abrir espacios de diálogo.
De acuerdo con García Zagón, el ejercicio partió de la experiencia cotidiana de los propios estudiantes como habitantes de Tepatitlán.
«Ellos son usuarios de la ciudad y conocen las problemáticas porque las viven todos los días», explicó. A partir de ese conocimiento, complementaron sus observaciones con información publicada en redes sociales, revistas especializadas y estadísticas oficiales, encontrando coincidencias sobre el avance de procesos de gentrificación.
Los jóvenes identificaron que el incremento en el costo de vida, la llegada de grandes corporativos y el desplazamiento de pequeños negocios comienzan a modificar la dinámica económica y social del municipio.
Entre los riesgos que señalaron destaca la posibilidad de que propietarios de viviendas antiguas o con valor patrimonial se vean obligados a vender debido al aumento en los costos de mantenimiento, lo que podría provocar que las familias locales migren hacia la periferia y pierdan calidad de vida.
A ello se suma, indicaron, una paulatina pérdida de tradiciones, oficios y expresiones culturales, al transformarse el tejido social con la llegada de nuevos habitantes que no necesariamente comparten la historia o las costumbres de la región.
Diseño como herramienta de transformación
Lejos de plantear soluciones inmediatas a un fenómeno complejo, los estudiantes apostaron por el diseño como una herramienta para generar conciencia pública.
Según explicó el académico, las propuestas buscan hacer visible el problema para que tanto la ciudadanía como las autoridades reconozcan sus implicaciones y emprendan acciones orientadas a proteger el patrimonio cultural.
Entre las ideas discutidas destacan campañas de comunicación, proyectos gráficos y estrategias que permitan fortalecer el sentido de pertenencia de la población y fomentar el cuidado de las tradiciones locales.
Para García Zagón, hacer evidente el fenómeno ya representa un primer paso, pues muchas personas desconocen el concepto de gentrificación y, por lo tanto, sus consecuencias.
Conciencia desde las nuevas generaciones
El especialista consideró que el principal cambio comienza cuando los jóvenes comprenden el problema y son capaces de compartir esa información con otras personas.
«Esa generación de conciencia es el inicio», sostuvo.
Durante el taller también se reflexionó sobre políticas públicas que, aunque buscan impulsar el desarrollo económico y el turismo, pueden producir efectos secundarios si no se acompañan de medidas de protección social y cultural.
Como ejemplo, mencionó programas de revitalización urbana que concentran inversiones en los centros históricos para atraer visitantes, mientras otras zonas de las ciudades permanecen con menores niveles de atención e infraestructura.
En ese contexto, los estudiantes plantearon la necesidad de que el desarrollo urbano y turístico vaya acompañado de políticas de conservación del patrimonio, fortalecimiento de la identidad local y participación ciudadana, evitando que los beneficios económicos se concentren únicamente en grandes empresas.
Llaman a construir alianzas
Frente a estos desafíos, las propuestas elaboradas durante el taller apuestan por la colaboración entre universidades, autoridades, medios de comunicación y sociedad civil.
Para García Zagón, el combate a la gentrificación no puede depender de un solo actor, sino de una red de colaboración que permita generar políticas públicas, fortalecer la legislación y promover una ciudadanía informada.
El académico subrayó que las iniciativas desarrolladas por los estudiantes quizá no transformen por sí solas la realidad del municipio, pero sí pueden convertirse en el punto de partida para una discusión pública sobre el modelo de ciudad que Tepatitlán desea construir.
Finalmente, hizo un llamado a que los futuros profesionistas comprendan que el diseño trasciende lo estético y puede convertirse en una disciplina estratégica para impulsar cambios sociales.
«El diseño no es solamente decoración o estilo; es una herramienta para construir una sociedad más justa, desde la comunicación, los objetos y los espacios«, concluyó.



















