Staff Kiosco Informativo | 18 de octubre de 2025
Tepatitlán de Morelos.— A pesar de las críticas y llamados a la censura por parte de grupos religiosos, la banda mexicana de evil thrash metal Raped God 666 confirmó que se presentará en Tepatitlán el próximo 1 de noviembre, en lo que será su primera visita al municipio alteño.
La agrupación, originaria de la Ciudad de México, ha causado revuelo en la región tras el pronunciamiento del obispo de la Diócesis de San Juan de los Lagos, José Leopoldo González, quien expresó su desaprobación ante el evento musical. Durante una homilía, el prelado calificó al grupo como “demoníaco” y acusó que su presencia busca “destruir las familias” y “quitar la paz en los corazones”.
El comentario generó reacciones tanto de rechazo como de respaldo en redes sociales, avivando un debate entre libertad de expresión, manifestación artística y convicciones religiosas.
Defensa desde la trinchera musical
Ante los señalamientos, los integrantes de Raped God 666 defendieron su postura artística. En entrevista para UdeG Noticias, Erick Hidalgo, baterista de la banda, consideró los comentarios como un acto de represión cultural.
“Intentar censurar un concierto es meramente un prejuicio. Ya es meterte a un acto de represión cultural, como volver a tiempos donde el pensamiento libre era castigado. Cada uno tiene su lugar, y como se dice coloquialmente, ‘cada quien su caguama’”, comentó en entrevista.
En esa misma entrevista para el medio universitario, Luis Lee, vocalista y guitarrista, señaló que la banda no busca adoctrinar ni provocar, sino compartir su propuesta musical con quienes quieran escucharla.
“Nuestro contenido sí está relacionado con una protesta antirreligiosa, pero no estamos evangelizando a nadie. No tenemos una bandera ideológica, es simplemente lo que expresamos a través del arte”, explicó.

Un debate con historia
Este no es el primer episodio de fricción entre el rock y sectores conservadores en Tepatitlán.
En el año 2002, la presentación de la banda metalera Sargatanás en Tepa generó una gran polémica. Estos grupos acusaron a estas bandas de ser «diabólicas» y promovieron una especie de veda contra los metaleros y sus seguidores.
Los metaleros se vieron obligados a realizar sus reuniones en lugares clandestinos, como ranchos y bodegones, y fueron objeto de sospechas y acoso por parte de las autoridades. La situación se agravó cuando aparecieron grafitis con consignas supuestamente diabólicas en el Santuario del Señor, lo que llevó al sacerdote Miguel Ángel Perez Magaña a decirse «preocupado por su seguridad». El sacerdote también tenía sus propios capítulos polémicos lo que llevó a los rockeros a sospechar en que la supuesta pinta fue fabricada.
Sin embargo las autoridades municipales y policiacas reaccionaron con una persecución a los metaleros a ser perseguidos por la policía solo por su apariencia.
Lejos de toda esa polémica, lo importante era el talento musical de los metaleros tepatitlenses que con el paso del tiempo pudieron alternar con bandas que visitaron Tepatitlán, como Serpent’s Blood, de León, Guanajuato; o de Guadalajara, Guadaña, Sarcoma, Leon Obscuro, Blacksmith (populares en Grecia) y los powermetaleros Fugatta que tambien eran populares en Europa y que visitaron Tepa gracias a los esfuerzos del incansable promotor musical Miguel Alcalá «Mike».
Cultura en plural
La polémica actual revive el debate sobre los límites de la libertad artística en contextos con fuerte arraigo religioso. Mientras algunos sectores llaman al respeto de las creencias comunitarias, otros apelan al pluralismo cultural y al derecho a la libre expresión.
Raped God 666, por lo pronto, se mantiene firme: su música se escuchará en Tepatitlán, con nuevo recinto por confirmar y sin intención de silenciar sus guitarras.
Con información de UdeG Noticias.
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