viernes , 6 marzo 2026

El imperio yankee se desmorona. Trump prefiere la guerra a resolver sus crisis

Por Oscar Miguel Rivera Hernández | 30 de junio de 2025

Han pasado apenas cinco meses desde que Donald Trump asumió nuevamente la presidencia de Estados Unidos, y en este corto tiempo, sus decisiones ya han generado polémica a nivel mundial. Desde imponer aranceles hasta ordenar bombardeos en Medio Oriente, su gobierno parece recurrir a viejas estrategias para mantener el control mientras, dentro del país, la sociedad estadounidense enfrenta una crisis profunda.

Una de las constantes en la historia de Estados Unidos es que, cada vez que enfrenta crisis internas, busca distraer la atención con conflictos internacionales. Esta vez no es diferente. Trump, con el bombardeo a bases nucleares en Irán, sigue el mismo libreto, en lugar de resolver problemas como la inflación, la crisis migratoria o el descontento social, prefiere lanzar ataques militares.

¿Por qué? Porque la guerra siempre ha sido un negocio redondo para el complejo militar industrial estadounidense. Empresas armamentísticas, grupos de poder y políticos republicanos (e incluso algunos demócratas) se benefician de estos conflictos. Mientras tanto, la población sufre, ya que los precios de los alimentos suben, las rentas son inalcanzables y el consumo de drogas como el fentanilo sigue en aumento.

Durante su campaña, Trump prometió que no habría guerras bajo su mandato. Incluso criticó a otros presidentes por involucrarse en conflictos innecesarios. Sin embargo, en menos de medio año, ya ha autorizado bombardeos en Irán, apoyado a Israel en su genocidio en Gaza y amenazado con más sanciones económicas a países que no se alineen a sus intereses.

Lo más preocupante es que sus decisiones no son estratégicas, sino impulsivas. Primero dijo que esperaría dos semanas antes de atacar Irán, pero en menos de 48 horas ya había lanzado misiles. Después, Irán respondió que ya sabía del ataque y había evacuado las zonas bombardeadas, dejando en ridículo a Trump.

¿Quién le Dio a Estados Unidos el Derecho de Decidir por el Mundo? Uno de los puntos más absurdos de la política exterior estadounidense es que actúa como si fuera el «policía del mundo». Trump (y muchos presidentes antes que él) decide qué países pueden tener armas nucleares, a quién se le permite comerciar y cuándo es «justo» invadir un territorio.

Pero, ¿quién le dio ese poder a Estados Unidos? ¿En qué momento se autonombró juez y verdugo del planeta? La realidad es que su supuesto liderazgo mundial es una fachada. Detrás de sus intervenciones siempre hay intereses económicos: petróleo, gas, minerales y control geopolítico.

Las encuestas ya muestran que la popularidad de Trump está en picada. Su política de aranceles ha fracasado, las redadas contra migrantes han generado caos económico y sus aliados (como Elon Musk) comienzan a distanciarse.

Ante este panorama, Trump recurre a lo único que sabe hacer: provocar conflictos. El problema es que, a diferencia de otros momentos de la historia, ahora hay más actores dispuestos a enfrentarse a Estados Unidos. Rusia, China e Irán no se quedarán con los brazos cruzados. Si Trump sigue escalando tensiones, podría llevar al mundo a una guerra mucho más grande.

México, como vecino de Estados Unidos, también está en la mira. Trump ya ha amenazado con impuestos a las remesas y más controles migratorios. Pero ahora, con una posible guerra en Medio Oriente, sobre la presidenta de México se posa otro problema, si se mantiene en una postura neutral o condena abiertamente los ataques de Estados Unidos e Israel.

Por ahora, la presidenta Claudia Sheinbaum ha optado por llamados a la paz, una postura diplomática pero que muchos consideran insuficiente. Sin embargo, tomar una posición más firme podría tener consecuencias graves, especialmente con un Trump impredecible y dispuesto a usar la fuerza.

Con todo esto que está viviendo el país vecino, me cuestiono, si estaremos viendo el fin del imperio estadounidense. Estados Unidos ya no es la potencia indiscutible de antes. Su economía tambalea, su sociedad está dividida y sus guerras ya no son tan fáciles de ganar. Trump, en lugar de solucionar estos problemas, los empeora con decisiones autoritarias y conflictos innecesarios.

Lo que viene en los próximos meses podría definir el futuro no solo de Estados Unidos, sino del mundo. Si Trump sigue esta ruta, no solo profundizará la crisis de su país, sino que podría arrastrar a otros a una guerra sin sentido.

La pregunta que me hago y se las dejo de tarea amables lectores es: ¿la sociedad estadounidense permitirá esto, o finalmente despertará y exigirá un cambio antes de que sea demasiado tarde?

Kiosco Informativo respeta y defiende el derecho a la libre expresión. Las opiniones emitidas en Plaza Pública son únicamente responsabilidad de los columnistas.

Check Also

Reconocen a operador del transporte público de Tepa, como «Conductor Modelo»

Staff Kiosco Informativo | 28 de febrero de 2026 Tepatitlán de Morelos, Jalisco.— La constancia, …